Durante el primer trimestre de 2017 los tractores han vuelto a la ciudad. En el ecuador de la legislatura, los agricultores han salido a la calle en Aragón, Andalucía, Murcia, Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura, Comunidad Valenciana, … para mostrar su descontento por la gestión de los diferentes gobiernos autonómicos. Las reivindicaciones y problemas son variopintos, pero hay una cuestión de fondo que comparten: ya no se creen la versión oficial.

 

Mateo Blay, director de la agencia AGR Food Marketing y uno de los grandes expertos en comunicación y marketing agroalimentario de nuestro país, recomendó hace tres años a la Interprofesional del Ovino y Caprino (INTEROVIC) no hacer publicidad tradicional en el primer año de la campaña para relanzar el consumo de carne de cordero en España porque de nada te sirve publicitar nuevos cortes si cuando el consumidor llega a las carnicerías o lineales de los supermercados no los encuentra. Primero hay que informar y formar a los carniceros para que los conozcan y sepan hacerlos y después llegar a acuerdos con las cadenas de distribución para que les den su hueco en vitrinas y lineales. Sin mencionarlo explícitamente, hablaba de los peligros para la reputación e imagen de marca cuando la brecha entre “promesa publicitaria” y “valor real de la experiencia” es demasiado grande.

Algo similar, aplicado al mundo del marketing político, está pasando en una parte importante de las Consejerías de Agricultura. Consejeros/as que se lanzan a “publicitar” de forma compulsiva nuevas iniciativas, nuevas medidas, nuevas convocatorias de ayudas, nuevos reales decretos,  nuevos anticipos del cobro de PAC, nuevas concesiones de agua, ect…, y agricultores que comprueban de forma reiterada como esas “promesas” no se corresponden con el “valor real de la experiencia”. Consecuencias inmediatas: pérdida de credibilidad y confianza y por tanto un grave erosión de la reputación de la marca personal y política.

 

 Marketing político de AYER, Marketing político de HOY

  

  Fuente: blog "No Content, No Brand"

La digitalización de los procesos de comunicación, la generalización del uso de internet y el uso masivo de smartphones han cambiado para siempre los hábitos del agricultor o ganadero como consumidor pasivo de información. Ahora cuenta con infinitas fuentes para contrastar la información “oficial” y dar cumplida réplica. Y no sólo eso, ahora tiene al alcance de la mano compartir en tiempo real con sus iguales todas aquellas disonancias entre “promesa” y “realidad”, desmontando cualquier intento de maquillaje por parte de los responsables políticos agrarios. Lo comentaba en uno de mis post, “Hacia dónde se están desplazando las conversaciones de valor en el sector agrario” y ponía el ejemplo de la gestión de la crisis láctea por parte del Ministerio de Agricultura. Mientras que desde el MAPAMA se empeñaban en lanzar mensajes anunciando subidas de precios y dando por hecho el compromiso de las industrias para garantizar la sostenibilidad de la cadena de valor de la leche, cientos de ganaderos compartían en grupos de whatsapp y redes sociales contratos con condiciones leoninas y con precios muy por debajo de los oficiales.

Javier Regueira, referente en España de branded content y especialista en nuevos formatos para llegar al consumidor del siglo XXI, lo deja muy clarito en uno de sus post:  “la única manera de empatizar hoy día con el público objetivo (con el fin de que éste nos prefiera frente a las ofertas alternativas a su disposición) es no defraudarle e intentar entregarle al menos un valor equivalente a lo que le hemos prometido en nuestra comunicación. Esto sería nuestro “Brand Value Break even point”. Al igual que en el break even financiero, el break even de valor de marca (ver gráfico) te permite comenzar a recuperar lo invertido en tu comunicación.  Porque si tu público se cree esa comunicación, la misma generará un ROI.  Si por el contrario tu mensaje defrauda o engaña, tendrás un ROI negativo”. Traducido al mundo de la política; si cumples lo que prometes tendrás un retorno de la inversión positivo: votos. Quizá no es casual que se utilize la expresión “renovar la confianza” cuando se convocan elecciones.

Del storytelling al storydoing

Hacer más y decir menos. Más información y menos propaganda. Todo ello, aderezado con la máxima transparencia. Quizá son algunos de los ingredientes básicos para recuperar la confianza del campo. Para ello, sería necesario adoptar un perfil bajo en comunicación hasta que se doten a las consejerías de los recursos humanos y presupuestarios suficientes para que el “valor real de la experiencia” esté a la altura de la “promesa” y en algunos casos la supere.

Aviso para navegantes: no es problema de comunicación, es un problema de coherencia y  ética. El agricultor puede perdonar que te equivoques, pero no que le mientas. En este contexto, las huidas hacia adelante, vía más notoriedad mediática, suelen tener un efecto boomerang. El mensaje institucional sólo es eficaz cuando el posicionamiento estratégico en la mente del receptor es creíble. No publicitemos “nuevos cortes” hasta que no los tengamos en los lineales. Es la “madre del cordero” para renovar la confianza.

 

 

Queridos Reyes Magos:

Me vais a permitir que os tutee. Somos colegas. Nos dedicamos a hacer felices a la gente. En mi caso, tres veces al día. En el vuestro, una vez al año. Pero hay que reconocer que vuestra estrategia de marketing es infinitamente mejor. Sois los padres... de las expectativas.

Dicen que formo parte de lo que denominan “marca España”, aunque casi siempre salen en la foto presidentes de grandes corporaciones energéticas, banqueros y constructores. Quizá por eso no me reconozcáis. No importa, aquí hay veces que tampoco lo hacen. Sin embargo, seguro que recordáis el inconfundible sabor del mazapán de Toledo, los polvorones de Estepa o  el turrón de Jijona que cada  6 de enero os dejan en los hogares españoles. Pues detrás de cada bocado estoy yo. Sí, ese, el de barbita  de dos días y camisa de cuadros que produce toneladas de almendra marcona, ingrediente básico para mantener desde hace más de 600 años una tradición repostera de alta calidad. Si aún no lo tenéis del todo claro preguntarle a vuestros camellos; desayunan cada mañana con alfalfa española, el “combustible” necesario para repartir ilusión en tan sólo una noche. Somos los primeros exportadores a Oriente Medio. 

Al grano. Este año os escribo para pediros una apuesta por el medio rural. Necesitamos revitalizar nuestros pueblos y para ello es necesario que la gente reciba como regalo producto local, del "terreno" como se dice en el campo. Cuando creces aquí te das cuenta que Oriente Próximo está dos calles más allá y que, gracias a ello, puedes seguir tomando café en el bar de la esquina, dar trabajo a los hijos del vecino cuando hay buena cosecha o ensanchar el tractor sin pedir cita previa. 

Hemos revalorizado la tradición para hacerla contemporánea, convirtiendo vuestro incienso, oro y mirra en aceites de oliva virgen extra, ibéricos pata negra y vinos redondos en boca. Regalos dignos de dioses al alcance del ser humano más terrenal. "De toma pan y moja", (que sé que te gusta Gaspar). No os preocupéis por repetir. España tiene una variedad y riqueza gastronómica envidiable. Además, os lo hemos puesto fácil. Decirle a vuestros pajes que busquen las siglas "DOP" e "IGP"; acreditan la calidad diferenciada y el producto local de una zona geográfica determinada. Y ya lo sabeís por otros años, siempre tendréis a vuestra disposición un tractor y remolque para ayudar con el reparto. Para eso estamos los colegas. 

Imagino que no os hace falta el listado de direcciones. Sé que vuestro GPS son las estrellas. No tiene pérdida. En el medio rural brillan más y mejor. Seguid el camino que lleva al futuro. Regalad local. 

Atentamente.

Un agricultor.

PD: ojito con los dulces navideños con almendras de California. No son los originales. 

Colabora con los bancos de alimentos:
http://www.bancodealimentos.es/colabora
Te lo prometes una y otra vez. “Estas navidades me hago la maloláctica”. Pero nada. Tu nivel de indignación te vuelve astringente, áspero y untuoso. Nunca fuiste de fermentaciones controladas. Vuelves a sentirte como ese perdedor de novela que se acaba enamorando de la chica. PLOP!!. Descorchas esa botella que ya no recuerdas quién te regaló y te marcas un momento “Bridget Jones”. Con el primer sorbo caes en la cuenta de lo olvidados que tenías a vista, olfato, tacto y gusto. No son tus mascotas, son tus sentidos. 
 

Te vienen a la mente sus ojos, de un azul oscuro casi Monastrell. Su boca, estilizada, fresca y sabrosa como un Ribeiro, y su aroma, intenso pero elegante como el de aquel crianza de viñas viejas. Una personalidad única, al estilo de los nuevos tintos del Priorat. Y sonríes al recordar cuando te llamaba Riberita del Duero, por esa imagen de vino escaso y seductor.  
Mientras observas fijamente la copa, tu mente viaja a la tierra con nombre de vino. Piensas que, al igual que en Rioja, no es tinto todo lo que reluce y que, en muchos casos, las decisiones  forman parte del proceso de subsistencia más que de una elección, como el Airén en La Mancha. Te faltó frescura, esa que confiere tanto atractivo a los blancos de Rueda. Sin embargo, a imagen y semenjanza de la Tinta de Toro, has aprendido de tus errrores y ya no eres amigo de la fuerza sin gracia. Aún no entiendes por qué casi todo se reduce a Pedro Ximénez, pero llegados a este sorbo casi que te da igual. 
Suena "Fly me to the moon" de Sinatra. Tu voz interior te susurra que los labios encuentran placer en los sitios más inesperados. A solas, con una copa de vino español.

Si has llegado hasta aquí te mereces un detalle exclusivo: rebaja del 50%  en el precio final de la "Guía de Cata y análisis sensorial de los vinos españoles", elaborada por Unión Española de Catadores y avalada por el Ministerio de Agricultura. Te ayudará a disfrutar con mayor intensidad de la riqueza vitivinícola de nuestro país. Pincha sobre la imagen para más información:



PD: la fermentación maloláctica es el proceso por el cual el ácido málico (presente en la pulpa de muchas frutas) se transforma químicamente en ácido láctico. El principal efecto de esta práctica  en la elaboración de vinos es la reducción de la acidez

Te dirán que los príncipes azules nunca llegan en tractor. Que tu familia sí pero tú no. Que se suda, se madruga y siempre te queda la duda. Que todo tiene un precio pero tú no se lo pones. Que los surcos se acaban reflejando en la cara y que siempre estará ahí como última opción. Que en el pueblo se vive por debajo de tus posibilidades. Que nadie puede ponerle puertas al campo y el frio se sufre en HD y que Apple, aunque signifique manzana en español, se creó en un pequeño garaje y no en un corralazo con vertedera, perro y remolque. Y lo intentarán de nuevo versionando sus propios refranes, porque "hijo mio, aunque siembres, aquí hay veces que no recoges".

Pero olvidarán algo esencial. El futuro no es lo que era, y el sector agrario tampoco. Hoy un tractor tiene más tecnología que cualquier AVE de última generación. En muchos cultivos se puede realizar todo el proceso sin bajarte del mismo: preparación del terreno, siembra, abonado, tratamiento de plagas y cosecha. En pocas profesiones se pueden recoger los frutos de tu trabajo desde un ergonómico y confortable asiento con vistas al prado.

Además, desde el sofá de casa puedes activar vía móvil el riego por goteo o programar la ración de pienso de tus cerditos del domingo por la mañana. Y es que el smartphone te será mucho más útil que un azadón. Y a ti, como nativo digital, su uso te viene de serie. La próxima  gran revolución agraria vendrá de la mano de las nuevas tecnologías. ¿Te imaginas sulfatando con unas "google glass"?. Pues ya es posible. La "play" será un juego de niños.

A nivel de imagen social no te preocupes. La figura del agricultor se ha revalorizado ante el aumento de la demanda mundial de alimentos en las próximas décadas. En 2050 seremos 9.000 millones de personas en el mundo y  habrá que alimentar a todas. Tú serás imprescindible para ello. No olvides que las principales escuelas de negocio sitúan la figura del "tecnoagricultor" en el "top-five" de las profesiones más demandas en el horizonte 2025. Eso sí, la formación contínua será un requisito básico para los nuevos profesionales agrarios. La innovación hará que tu explotación sea más competitiva y te salgan los números a final de mes. Recuerda que experiencias gastronómicas como el Bulli de Adría o el Celler de Can Roca no hubieran sido posibles sin el buen hacer de nuestros agricultores y ganaderos. La alta cocina empieza a pie de campo. 

Y no sólo eso, con tu labor conseguirás que mi cielo vuelva a tener ese azul sin apellidarte Alborán. Aprenderás a utilizar feromonas sexuales de hembras para atraer a insectos macho a un recipiente-trampa. Sí sí, no es un chiste "verde", es una realidad llamada "lucha biológica" que se utiliza cada vez más para combatir las plagas, reduciendo así el uso de los productos fitosanitarios más agresivos con el medio ambiente. Si además apuestas por un cultivo leñoso, caso de la vid o el olivar, estarás contribuyendo a mitigar el cambio climático porque son sumideros naturales de CO2. 

Si vienes, la gente se podrá seguir enamorando en las fiestas del pueblo, habrá niños correteando por la calles, no se cerrarán colegios, quizá asfalten aquella vieja carretera comarcal y dotarás de sentido a la manoseada expresión "medio rural con vida". No será fácil, pero seguro que es gratificante. ¿A qué esperas?. 

Nota: la Ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, afirmó el pasado 13 de octubre que España se ha establecido como meta para 2014-2020 la incorporación de más de 15.000 jóvenes a la agricultura. Esta iniciativa persigue un doble objetivo: creación de empleo y rejuvenecimiento de los protagonistas de la actividad agraria. Tan sólo el 5,3% de los agricultores y ganaderos españoles tiene menos de 35 años y más de la mitad (55%) se jubilarán a lo largo de la próxima década. 

Llegas cansado a casa tras un agotador día de trabajo en el que tambíen has recibido la mala noticia de una rebaja salarial del 15%. Para colmo, los tomates han subido y el kilo te ha costado cerca de 3 euros. Te haces una ensaladita y enciendes el televisor. En un programa de horario "prime-time" sobre reportajes de actualidad aparece Francisco Jiménez, un agricultor de Almería que cuenta como esta campaña no le salen las cuentas porque han caído los precios en el campo y no le pagan más de 0,30€/kg. Haces la cuenta y estás en la cierto. Del campo a tu mesa modelo StroKjelogh su precio se ha multiplicado por 10. En el siguiente plano aparece Joaquina, ganadera de leche en el bonito Valle de Soba en Cantabría, que comenta con pesar que ha tenido que vender decenas de vacas porque al precio que le pagan no puede ni alimentarlas. Producir un litro de leche le cuesta 0,35€ y durante el último mes le han pagado 0,32€. Ordeña a pérdidas. A Joaquina se le salta una lágrima al decir que si no cambian las cosas tendrá que cerrar la explotación familiar. A ti casi también. Tras ella, un portavoz de una organización agraria denuncia que las grandes cadenas de distribución utilizan alimentos básicos, caso de la leche o el aceite, como producto reclamo."En el fondo, la oferta promocional recae en las espaldas del agricultor o ganadero", enfatiza. La estrategia es efectiva, tú has ido a comprar hace poco una garrafa de 5 litros de aceite de oliva por el precio, pero al tiempo has llenado el carro con otros productos. Descubres el engaño. Sabes que has pagado la oferta con creces. 

A la mañana siguiente, camino del Metro coges un diario gratuito. En portada, los millones de euros de beneficios de una de la grandes cadenas de distribución. Dicen que van abrir 150 tiendas más durante los proximos dos años. Al consejero delegado le sienta como un guante el traje a medida, más o menos como a ti la indignación. En la contraportada del periódico una página enterita de publicidad: por una compra superior a 25 euros te regalan 4 briks de leche. Piensas en Joaquina. 

Ya por la tarde escuchas en la radio una entrevista al director de la asociación que defiente los intereses de supermercados e hipermercados. Dice que sus márgenes son muy ajustados, que no exceden el 3% y que con la crisis se han apretado el cinturón para ofrecer precios bajos al consumidor y adaptarse a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares españoles. Tu nivel de indignación se multiplica casi por 10. Sin embargo, como te pilla muy cerca de casa y en breve van a cerrar, pasas a comprar unas manzanas  al super de la esquina. En la sección de fruteria, fotos a gran escala de agricultores que dicen ser de la zona, todos ellos con camisa de cuadros, barbita muy cuidada y sonrientes. Miras el origen y las manzanas son de Chile. Ya sabes de quién se rien. 

Con muchos menos recursos económicos, los agricultores han ganado la batalla de la opinión pública a los grandes cadenas de distribución. En la  economía de la atención la mejor historia gana. El "viaje de un tomate" reúne todos los ingredientes de un buen relato. Agricultores y consumidores, los eslabones más débiles de la cadena frente a las todopoderosas cadenas de distribución. Un puñado de 5 o 6 grandes empresas que controlan al 70% de lo que te llevas a la boca e imponen precios a los atomizados e indefensos productores. Protagonistas y antagonistas. Un marco mítico;  élite dominante frente al ciudadano de a pie ( algo que ha explotado muy bien Podemos en su discurso). Y lo que nos flipa como espectadores; un buen conflicto. "Sin conflicto no hay historia", lo dice Antonio Nuñez, uno de los grandes expertos españoles en storytelling. Y evidentemente, ese storytelling impulsado desde el sector agrario ha servido para generar interés en los medios de comunicación porque "vende". La clave: convertir un problema agrario ( imposición de precios bajos en el campo) en un tema de interés general (prácticas comerciales abusivas que afectan a agricultores y a consumidores). 

Durante los años de la crisis las cadenas de distribución han basado su relato en una agresiva "guerra de precios". En ese sentido, sus estrategias de comunicación han venido a reforzar esa imagen de abuso de posición dominante respecto a los dos eslabones más débiles (publicidad tradicional basada fundamentalmente en ofertas y promociones, noticias en prensa relacionadas con presentación de beneficios y salidas a bolsa,  poca transparencia, el NO como respuesta a debates con representantes de los agricultores para confrontar visiones sobre desequilibrios en la cadena de de valor, etc...). Sin embargo, hay algunas que han aprendido de la experiencia y han dado un giro de 180 grados en sus estrategias. Pero eso será tema para un próximo post. 

Soy fan de los amaneceres, la incertidumbre y la naturaleza original de Debiles. Quizá tú seas más de atardeceres, esos que aplaudes en Ibiza con un Gin-Tonic especiado en la mano. Me necesitas como mínimo tres veces al día, pero no eres consciente de ello porque siempre has tenido la nevera llena. Incluso ser foodie es “cool” gracias a un cabrero de la Sierra de Málaga. Aunque no me veas, soy el que le pongo la palabra “encanto” a las escapadas de fin de semana en una casita rural. Sí, el bucólico paisaje y los desayunos con huevos de gallinas camperas, también llevan mi sello. Detrás de cada "buen sabor de boca" hay alguien de los mios.

Con la PAC me acuesto y con la PAC me levanto. Es lo único que compartimos de verdad todos los europeos. Nos dicta las reglas del juego, que suelen cambiar unos señores de Bruselas muy trajeados cada 4 o 5 años. Cada vez que salgo al campo me siento como una especie de Benzemá en un eterno fuera de juego. Dicen que la cambian tanto porque tú quieres gallinas y cerdos más felices y un modelo de producción más verde. La PAC esté con vosotros. Y con tu espíritu. Tenemos el modelo agrario más respetuoso con el bienestar animal y el medio ambiente del mundo. Sin embargo, no estás dispuesto a pagar unos céntimos más por los alimentos y a la hora de la verdad eres sensible a los bajos precios y a las marcas blancas con producciones de terceros países que no tienen normas ambientales y en algunos casos utilizan mano de obra infantil. Reclamas granjas cinco estrellas pero quieres pagar a precios de habitación compartida en piso de estudiantes. Échale un ratillo y te aclaras. Te doy una pista; lo que decía Machado de valor y precio.

Las ayudas, esas por las que me sueles tachar de pesetero, sirven para que puedas consumir alimentos sanos y seguros a un precio asequible. Mis costes son en ocasiones mayores de lo que me pagan. No puedo poner precio a lo que produzco. Son otros los que me lo imponen. Será por eso que me llaman “el eslabón más débil de la cadena”a pesar de la dureza de mi trabajo.

No creas que miro tanto al cielo en busca de milagros. No me puedo permitir el lujo de estar en las nubes. Una tormenta puede echar por tierra el esfuerzo de todo un año. Soy conservador, no porque tenga miedo al cambio, sino porque tengo mucho que perder. Que tus ingresos dependan de los caprichos del clima te hacen tener siempre los pies en la tierra.

Y sin embargo, tengo sueños. Transformar agua, tierra y sol en alimentos tiene algo de magia. Alimentar al mundo, algo de heroico. Dejar a las generaciones futuras un medio natural sostenible, algo de trascendencia.

Atentamente,

Tu agricultor de cabecera.

PD: recuerda que hoy, como cada noche, cenamos juntos. Pon las velas y la sonrisa. Yo me encargo del vino y el queso.


Belleza casta, elegancia natural y sonrisa inacabada. A bote pronto podría pasar por la prima-hermana vallisoletana de Audrey Hepburn. Protagoniza su particular "Vacaciones en Roma" moviéndose por las calles de Madrid en Vespa y a partir de ahora tendrá cada mañana un "Desayuno con diamantes" en la agenda: barrita de pan de trigo castellano, tomate de la huerta murciana, jamón ibérico de la dehesa salmantina, aceite de oliva virgen extra del olivar más grande del planeta, zumo de naranjas valencianas y café con leche de la cornisa cantábrica, un "spanish breakfast" como Dios manda. Su puesta en escena evidencia que la tecnocracia y el abono nitrogenado no están reñidos con el glamour. Su voz grave, un carácter inflexible y fuerte.

Su padre le dijo que lo primero es el respeto a las personas. Su mentor, que son tiempos de duchas frías y yogures caducados y que los cañones del enemigo apuntan siempre a la cabeza visible. De su madre heredó el cariño hacia el medio rural y de las monjas del colegio los valores del humanismo cristiano. "Las puertas del Ministerio de Agricultura se mantendrán abiertas para todos", aseguró durante su primera intervención como titular del ramo. En el resto fue predecible; "mejorar la renta de los agricultores", "crecimiento económico sobre la base de un desarrollo sostenido", "continuar proyectos emprendidos", "honor y responsabilidad", Cañete de mi vida, que no pasa nada que la copa está ganada, etc.., lo políticamente correcto ( léase aburrido y plano) en estos casos. Tras el discurso EFE tituló: "Tres ministros arropan a Tejerina en el traspaso de la cartera de Agricultura". Se puede interpretar como un adelanto de su perfil bajo a nivel mediático.


Elena Espinosa estuvo seis años al frente del Ministerio de Agricultura y se la recuerda por las polémicas declaraciones de su número dos para fomentar el consumo de carne de conejo. Rosa Aguilar estuvo unos meses, manoseó la palabra "diálogo", pero no convocó ni una sola vez el Comité Asesor Agrario. Quiso pintar de verde el Ministerio pero se dejó la brocha en la metáfora. El ministro saliente, Arias Cañete, ha teñido de triunfalismo su gestión y ha sacado pecho al cumplir la práctica totalidad de su programa en el ecuador de la legislatura. Carlos Sánchez, Director adjunto de El Confidencial, habla en un agudo análisis de la actualidad que en nuestro sistema político esa autocomplaciencia es coherente con una democracia de baja intensidad que consiste en ganar las elecciones y ejercer el poder durante los dos primeros años, mientras que el resto de la legislatura se destina a preparar los siguientes comicios. "Eso sí aprobando muchas leyes (cuanto más prolijas mejor) para dar sensación de que se hacen muchas cosas. Es decir, confundiendo hacer reformas de calado, con la aprobación de muchas normas, decretos y leyes, como si ambas estrategias fueran la misma cosa", afirma. Caso de la reforma de la Política Agraria Común (PAC), un sudoku de nuevas normas que en el fondo sirven al mantenimiento del status quo; perpetuar un sistema injusto en el que apenas 2.000 perceptores seguirán recibiendo el mismo importe de ayudas PAC que 500.000. Cambiar todo para que en esencia nada cambie.


Con una dilatada experiencia en Madrid y en Bruselas y una vasta formación académica en la materia,  García Tejerina tiene un gran reto por delante: que su discurso de investidura no se quede en la belleza casta de las palabras. Bienaventurados los políticos coherentes porque de ellos será el reino de la confianza. La formación confiere autoridad, el carácter, respeto. Ánimo y suerte.

8 de marzo, día internacional de la Mujer




Nadie jugaba de pequeña a ser mujer rural.  Era difícil remar a contra-tópico. Mujer, madre y esposa. Ese mantra con olor a hombre que un político inglés con nombre de tabaco rubio pareciera apostillar con su memorable “sangre, sudor y lágrimas”. Heroínas anónimas e invisibles que sacaron adelante sus frustraciones, sus anhelos y sus familias sin dejar constancia de su historia porque en muchos casos no sabían escribirla.

Sin embargo, en el fondo no eran muy distintas al resto de mujeres. Pregunten. Todas las abuelas del medio rural son Herminias y nadie mejor que ellas para que te cuenten como pasó.  Quizá fueron las primeras mujeres independientes, las hipster sin Apple, cuando el palabro anglosajón aún estaba en el desván de algún coolhunter. Del campo a la casa y de la casa al campo, una visión más prosaica del turismo rural. Ingenuas de puertas para afuera, fueron capaces de educar a una generación que facilitó el paso de una dictatura a la democracia. Sus ansías de libertad e igualdad fueron dos cuerpos por delante de su entorno, nota predominante en la cultura posmoderna: lo que nos hace individuales  está al margen de la sociedad. Y es ahí, de puertas para adentro, donde la mujer rural halló su verdadera autenticidad, su yo más sincero. Las organizaciones que las representaban reclamaban la titularidad compartida de las explotaciones. Ellas se sentían titulares indiscutibles. 

En 2014 ser mujer rural es sexy y cool. La mujer independiente ya no tiene sexo en Nueva York. Ahora, lo que “pone” socialmente es un desayuno con un par de huevos camperos, dormir con la ventana abierta, cultivar tus propias hortalizas ecológicas y dar largos paseos por el monte. Hoy, más que nunca, todos queremos que la Lola nos lleve al huerto. El desarrollo de las nuevas tecnologías ha acortado las diferencias campo-ciudad y ha facilitado el intercambio de conocimientos. La innovación en nuestros pueblos tiene nombre de mujer, pasaporte imprescindible para un medio rural con vida. Las inquietudes privadas confluyen ahora con las tendencias sociales, fórmula imparable hacia el éxito. Lo dice Javier Gomá, “el secreto de la vida reside en hallar la llave de la individualidad en el proceso de socialización”. Generaciones de mujeres rurales nos lo han demostrado con su ejemplo: para recoger hay que sembrar. 




Segundo Pilar siempre tuvo en mente el desarrollo rural. Sin embargo, su ánimo se desvanecía cada vez que comprobaba que sus ingresos estaban desacoplados de sus costes. Por referencias históricas sabía que los grandes propietarios de la tierra no eran demasiado activos, que los que te exigen “greening” tienen plantas de plástico en los despachos y que un “capping” sólo es efectivo si se realiza al Alba. Era joven y muy profesional, pero eso no servía de nada cuando el objetivo era mantener el “status quo”. Muchos querían acoplarse. Él sólo pretendía que lo dejaran en PAC.

 

Es el cuento de nunca acabar. Términos ininteligibles para la mayoría de los agricultores y ganaderos. Y un único argumento para el debate público: mantener el “cheque” que llega de Bruselas. La irresponsabilidad y el cortoplacismo político ha llevado históricamente a Ministros/as y Consejeros de Agricultura a reducir la Política Agraria Común a un mero mercadeo de cifras y presupuestos, como si tuvieran en exclusiva la propiedad de unos fondos que corresponden a los hombres y mujeres del campo. Todo se reduce al dinero cuando ninguno de los políticos de turno se toman la molestia de hacer pedagogía y explicar qué supone cada nueva reforma de la PAC para el agricultor y el ciudadano. Unas veces por ignorancia, otras por estrategia electoral, Espinosas y Cañetes han  influido decisivamente en el componente peyorativo de las ayudas agrícolas, asentando en el subconsciente colectivo la imagen de “agricultores subvencionados”. Según el último Eurobarómetro, 7 de cada 10 españoles no sabe lo que es la PAC. En Francia, el porcentaje se repite pero justo al contrario: el 70% de los franceses conoce el significado de la misma. La gran diferencia: hace tiempo que los galos hicieron de la agricultura una cuestión de Estado. De poco sirven los recursos que dedica la Comisión Europea para campañas informativas sobre la PAC, el trabajo de las organizaciones agrarias para explicarla o la profesionalidad de los medios de comunicación especializados si los que verdaderamente tiene capacidad para modificar las percepciones utilizan la gestión de los fondos públicos para fines partidistas.


Necesitamos más y mejores historias que nos hablen de cómo la PAC ha mejorado la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos. Testimonios personales y en primera persona de agricultores y ganaderos que gracias a la ayudas comunitarias nos pueden ofrecer alimentos sanos y seguros a precios razonables. De esos profesionales que han podido redimensionar su explotación y generar empleo entre sus vecinos gracias a los fondos desarrollo rural y el paquete de medidas que incentivan la modernización. O de esos productores que han utilizado presupuesto comunitario para reorientar su explotación a la producción integrada, libre de pesticidas, y hoy en día utilizan la lucha biológica para combatir las plagas y ofrecer unos alimentos respetuosos con el medio ambiente. 

En definitiva, necesitamos un nuevo "storytelling" para la PAC, fresco e inspirador, en el que los beneficios de la actividad agraria para el conjunto de la sociedad recuperen el protagonismo. El objetivo no debe ser mantener el presupuesto, el objetivo es legitimarlo.

 

 

Fuente. Social Media Company, Lewis y Carroll

La curva de difusión de ideas de Moore y Rogers muestra cómo se mueve una idea comercial de éxito desde que nace hasta que llega a todo el mundo. El eje x, en la base, muestra los distintos grupos por los que se desplaza a lo largo del tiempo y el porcentaje sobre el total de personas que forman parte de cada grupo: innovadores (2,5%), early adopters o primeros adoptantes (13,5%), mayoría precoz (34%), mayoría rezagada (34%) y tradicionales (16%).

Uno de los grandes referentes del marketing mundial, Seth Godín, autor de best seller como la “Vaca Púrpura”, habla de la muerte del complejo televisión-industria, imperante en el mundo empresarial durante los últimos 50 años. Según sostiene Godín el sistema era simple: sólo hacía falta encontrar un gran nicho de expansión en el mercado que todavía no hubiera caído bajo ningún dominio, construir una fábrica y comprar espacio publicitario en televisión. Los anuncios conducían a la distribución en los comercios y a las ventas y éstas mantenían la fábrica ocupada y generaban beneficios. Las empresas inteligentes utilizaban estos beneficios para comprar más espacios publicitarios, eso llevaba a mayor distribución y mayores ventas. “Muy pronto se cerraba el ciclo; había nacido una gran y lucrativa marca”, afirma el gurú mundial.

El director de marketing del pasado valoraba sobre todo y ante todo la cantidad de gente a la que podía llegar. Su objetivo: el centro de la curva de Moore: mayoría precoz y rezagada, el 70% del total, la gran masa de clientes.

Sin embargo, hoy en día el contexto ha cambiado. Los consumidores están saturados de mensajes y se muestran escépticos ante los spots. Cada persona está expuesta a 65 spots televisivos diarios y más de 2.000 impactos publicitarios en total. Los clientes huyen de la publicidad tradicional, ¿Por qué? El experto en brandend content, Javier Regueira, lo resume de forma clara y rigurosa en su e-book "#D.E.P.SPOT":

1. Porque pueden, un 40% de los hogares norteamericanos cuentan ya con un DVR, un dispositivo que permite a un televidente incorporarse a ver un programa en cualquier momento, eliminando fácilmente los bloques publicitarios.

2. Porque no confían en ella. Un 90% de los consumidores recurren al boca a boca como primera fuente de información pre-compra. Gráfico

Fuente: Nielsen Abril 09.

3. Porque están saturados. En 1995 el conjunto de marcas publicitadas en España invertían 87 euros en impactar a cada habitante y en 2007 la inversión per cápita había aumentado a 174 euros. Consecuencia: saturación, hastío, desinterés.

4. Porque cada vez les resulta menos memorable y más irrelevante. La relación índice de presión publicitaria con el número de marcas que los consumidores somos capaces de recordar cayó un 32% en la última década.

5. Porque en Internet sí encuentran lo que quieren. Los europeos dedicamos 13,6 horas semanales a la red frente a 13 horas a la TV, 12,6 horas a la radio, 4,6 a los periódicos y 3,6 horas a las revistas. 

En el nuevo contexto, el valor de un grupo es independiente de su tamaño; depende de su influencia, y en ese sentido se ha demostrado que los early adopters ejercen una influencia importante sobre el resto de la curva. Persuadirlos a ellos tiene mucho más valor que derrochar millones de euros en publicidad tradicional tratando de persuadir al resto, tal y como sostiene Godín.

Los early adopters son gente respetable, líderes de opinión, que prueban nuevas ideas, servicios o productos pero de una manera cuidadosa Son el 13,5% de los miembros de una grupo que adoptan una innovación. En contraste con los innovadores (2%), ellos si sí son respetados por sus compañeros y están más integrados en el tejido social. Son los “sabios de la tribu” a los que se les pide ayuda o consejo. Se les conoce porque utilizan de forma mesurada y exitosa nuevas herramientas, métodos e ideas y por lo tanto sirven de modelo para los demás. Suelen ser muy activos en redes sociales y tener un blog personal o profesional para compartir y valorar sus nuevos descubrimientos. 

La Social Media Company, Lewis y Carroll, define de forma acertada su papel. “En el mundo “online” formamos parte de grupos de personas que no nos conocen y que no conocemos absolutamente de nada. La gran diferencia que abre el entorno online es que nos da la posibilidad de establecer relaciones muy estrechas, con un nivel de confianza grande, con gente que no conocemos y no nos conoce, pero en cuya opinión, criterio y recomendación”,  confiamos para tomar alguna decisión o para cambiar decisiones que ya teníamos tomadas”.

Para llegar a ellos no se necesitan grandes presupuestos de marketing, sino productos extraordinarios, útiles e innovadores que resuelvan problemas reales de los agricultores y ganaderos. En redes sociales es fácil reconocer a los early adopters gracias a herramientas como el índice Klout, que mide el grado de influencia de cada uno de los perfiles. Y es ahí, en el mundo on-line, donde está el verdadero caladero. Definir una adecuada estrategia de marketing digital es básico. En un sector,  el agrario, en el que una parte importante de sus componentes forma parte de ese 16% de tradicionales situados al final de la curva, los early adopters son la correa  de transmisión imprescindible para que la innovación llegue a todos los profesionales agrarios. En el nuevo contexto, las pequeñas y medianas empresas pueden dar a conocer sus productos a un coste razonable y competir de tú a tú con grandes corporaciones multinacionales con presupuestos astronómicos para publicidad. 

¿Te consideras un “early adopter agrario”?.

 

 

Anunciar una pizza, unos cereales, un yogur o un nuevo plan estratégico. El agricultor, como reclamo comercial. Las marcas vuelven a mirar al campo para coquetear con términos como “frescura”, “pureza”, “confianza”, “sostenible” o “local”. Un giro en el posicionamiento estratégico que evoluciona de forma paralela con las demandas del “prosumer”, un nuevo consumidor más informado, crítico y exigente. Kellogg´s recurre a un histórico productor de arroz del Delta del Ebro, Danone pone cara a sus ganaderos en las tapas de los yogures, Casa Tarradellas retransmite en directo la primera siega de cereales y el Presidente de Mercadona, Juan Roig, presenta un nuevo plan estratégico para integrar a los productores en su cadena de valor y “dignificar el trabajo del agricultor y ganadero de nuestro país, contribuyendo al crecimiento presente y futuro de todos los integrantes de la cadena agroalimentaria”. “Nos equivocamos al intentar tratar los productos frescos como productos secos”, reconoció el lider de la distribución española.

Sin embargo, contra toda lógica y sentido común, nos empeñamos en meterlos en el mismo saco. Fabricar microchips no es lo mismo que cultivar patatas. Y ese contrasentido se sigue dando en las normativas sobre comercio internacional y legislaciones sobre competencia. El sector agrario tiene su “tempo” y sus especifidades. Obviarlo, en muchos casos de forma intencionada, puede pasarnos factura. Mercadona ya lo ha comprobado de forma literal.

Javier Gomá, uno de las mentes más brillantes de nuestro tiempo, sostiene que la NATURALEZA “más que madre es madrasta” porque no se preocupa por el bienestar individual del hombre sino que sólo estimula lo que conviene a la especie. Si queremos madurar tomates de forma artificial, nos secuestra su sabor. Si engordamos pollos en tiempo récord,  convierte nuestra sartén en un jacuzzi con vistas al reino de la insipidez. ¿Naranjas en agosto y uvas en abril?. Quizás para el sabor de tus besos, pero el “gurú” de la gran distribución alimentaria española ya ha avisado de que “fue un error querer tener sandías todo el año, teniéndolas que importar de los lugares más remotos”.

Aquellas políticos que en su momento denostaron la figura del agricultor local y enarbolaron la bandera del “no importa dejar de producir aquí, lo traeremos de países terceros más barato”, están obligados a rectificar. El tejido empresarial más innovador  marca tendencia. El consumidor 3.0 dice alto y claro lo que quiere. Vienen tiempos en los que ser una “fresca” estará bien visto si eres fruta de la tierra. El “Renacimiento” del sector agrario ha llegado para quedarse. Revaloricemos la tradición para hacerla contemporánea. Nada sabe como en los nuevos tiempos. Vuelve el agricultor. ¿Vuelve la ética aplicada a la alimentación?.